lunes, 20 de octubre de 2014
Que extrañas son las musas, pueden estar años sin aparecer,
sin decirte hola que tal, sin siquiera mirarte y una noche, después de romperte
el alma, te miran, te sonríen, te saludan, te despiertan, se despiertan por ti,
te miran a los ojos y te preguntan que tal estos años y tu sin saber muy bien
que decir ni como sentirte levantas la mirada, las miras a los ojos y sonríes,
vuelves a sonreír después de hace tiempo y hablas con ellas, aunque mas que
hablar empiezas un monologo, las musas no son de hablar, las musas son
monosilábicas, las musas saben mirarte, coger tu mente y dejarla llevar pero
ellas no te hablan, consiguen que seas tu el que consiga hablar a través del
sentimiento. Cuando estas un poco caído te miran y te sonríen y de repente te vienes
arriba, te crees el amo del universo, te dan ganas de comerte el mundo e
intentar conseguir durante toda tu vida que las musas sonrían pero sabes que
eso es imposible, las musas solo te visitan de vez en cuando, las musas solo se
ríen de ti, te ponen la miel en los labios hasta que acabas harto y destrozas
el papel.
Y durante años, las musas no te miraran, no te sonreirán, se
irán y no volverán hasta que una noche, las despiertes, te rompan el alma y
entonces decidas que se merecen un recuerdo.
16/10/14 2:39 a.m.
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